La ilustración científica está en pleno auge. Cada vez se oye más, cada vez se ven más los trabajos de los ilustradores científicos, y es más frecuente ver sus ilustraciones en las redes sociales.

Es cierto que, en la era de la imagen que estamos viviendo, una ilustración tiene más probabilidades de captar la atención que un texto o una fotografía, dada la extraordinaria competencia visual que se vive en las redes sociales y en las páginas webs.

No voy a negar que las ilustraciones científicas me gustan: yo mismo realizo ilustraciones científicas en mi actividad profesional diaria. Mi trabajo está muy ligado a la ilustración, hasta el punto que soy jurado del principal certamen de ilustración ciencífica, Illustraciencia.

Pero… ¿es la ilustración científica  lo que necesitas para impulsar la comunicación y marketing de tu empresa?

Vamos a averiguarlo juntos.

Cuándo es útil la ilustración científica

La ilustración científica pura y dura es útil para describir nuevas especies de animales. Se usa en zoología con frecuencia. En muchas ocaciones es más fiel a la realidad que una fotografía. Al fin y al cabo, una fotografía muestra a un individuo concreto en un momento determinado. Mientras que una ilustración puede mostrar a un individuo genérico, una abstracción creada con las caracterírsticas tipo de su especie, y en una postura típica.

Ilustración científica de un colémbolo descubierto en la Sierra de Guadarrama. Heber Longás.

Además, se intenta destacar aquello en lo que debemos fijarnos para una identificación correcta. Por ello, las mejores guías de identificación de aves utilizan ilustraciones científicas en lugar de fotografías.

Guía de aves de Europa, de Lars Jonsson, editada por Omega.

En botánica se utiliza también para describir especies y para elaborar guías de identificación para botánicos. Los dibujos, en este caso habitualmente realizados con tinta negra, representan con gran definición detalles que en una fotografía pueden pasar por alto.

Distintas técnicas de sombreado en la ilustración botánica.

Eso sí, en el caso de las guías de plantas, hay muchas que contienen fotografías, pues gracias a las posibilidades de la iluminación artificial se consigue capturar toda la riqueza de colores, brillos y texturas de las plantas y flores.

La ilustración científica también se utiliza en anatomía. Todos hemos visto ilustraciones de los atlas de anatomía, que reflejan la disposición de nuestros órganos internos. El acceso al interior del cuerpo humano no es algo cotidiano, por lo que poder conocerlo mediante ilustraciones de personas que sí lo han visto (a través de disecciones), es de gran ayuda para estudiantes de medicina.

Ilustración anatómica de las fases del embarazo realizada por el autor para la Clúnica Universidad de Navarra y publicada en el suplemento de salud del diario Abc.

Del mismo modo, se utiliza para representar objetos miscroscópicos, ya sean de orgánica o inorgánica. Pero lo cierto es que las mejoras en la calidad de la fotografía microscópica a veces hace innecesario el uso de ilustraciones.

Micrografías en microscopio electrónico de barrido del polen recuperado en las muestras de miel y cargas de polen de Apis mellifera en el estado de Guerrero. Fabaceae: A, B. Leucaena leucocephala. Malvaceae: C, D. Heliocarpus donnellsmithii. Fagaceae: E, F. Quercus sp. La escala representa 10 µm.

Por otra parte, la paleoilustración, o ilustración de animales y plantas extintos es otro campo en el que la ilustración viene a realizar una función que la fotografía es incapaz de realizar (por razones más que obvias).

En este campo existen varios ilustradores españoles de renombre, como Jacinto Antón, Raúl Martín y Román García Mora.

En definitiva, la ilustración científica tiene un carácter descriptivo, más o menos solapado en ocasiones a la fotografía, y trata de representra los sujetos de manera objetiva y basada en el conocimiento científico.

Si tienes que describir con precisión una nueva especie animal, vegetal o microbiana, quieres publicar una guía de campo o necesitas ilustraciones de animales extintos para un museo, necesitas una ilustración científica.

Pero seguramente no estás entre los casos anteriores.

Por qué no necesitas una ilustración científica para comunicar los avances de tu empresa

Cuando una empresa de carácter científico o sanitario necesita divulgar sus innovaciones, la ilustración científica no es el medio que necesitas.

Una ilustración científica les mostrará a tus clientes potenciales una imagen atractiva. Pero eso no es suficiente para explicar el valor de tus innovaciones, para hacer que entiendan por qué tu empresa está por delante de la competencia, para que comprendan el valor de los años de investigación que hay detrás de lo que ofreces.

Una buena ilustración puede ayudarte a conseguir más visibilidad, sí… pero necesitas mucho más. Necesitas que al mismo tiempo explique, comunique, transmita información.

Lo que necesitas es una infografía científica

Para hacer comunicación, marketing o formación, lo que necesitas es una infografía científica, un recurso visual que pone el acento en la información que se desea transmitir.

La infografía científica es una herramienta de comunicación que se apoya en las ilustraciones científicas, pero que también utiliza gráficas, narrativas visuales, esquemas, textos, animaciones…

Mediante una infografía científica puedes explicar a tu audiencia todos los detalles sobre el producto o servicio que ofrece tu empresa. No importa si se trata de información excesivamente compleja, que crees que nadie va a entender. Gracias al visual storytelling (narración visual), la infografía hace comprensible cualquier cosa.

Siempre se ha dicho que una imagen vale más que mil palabras. Así que el valor de una infografía, que contiene muchas imágenes y muchas palabras juntas, es incalculable.

Dentro de una infografía científica puedes encontrar ilustraciones científicas, claro. Se utilizan para hacer más atractivo el conjunto, para que tu comunicación no pase desapercibida y destaque entre el ruido de fondo.

También para hacer visible aquello de lo que estamos hablando: no queremos explicar conceptos abstractos, queremos que se vea claramente lo que estamos explicando. Eso ayuda mucho a que la información clave llegue a tus clientes o pacientes.

Pero no solo se utilizan ilustraciones científicas. A veces se utilizan ilustraciones simples, iconos, que no representan la realidad tal y como es, pero que son más útiles para facilitar la comprensión.

Infografía realizada mediante iconos que representan conceptos de forma sencilla.

En otras ocasiones podemos usar ilustraciones más artísticas, alejadas del rigor de la ilustración científica, para transmitir los valores de tu empresa. Por ejemplo, podemos transmitir calidez, humanidad y cercanía mediante el uso de ilustraciones realizadas a mano.

Además, al liberarnos de las restricciones de las ilustraciones científicas, podemos usar los colores de tu imagen corporativa para realizar ilustraciones y gráficos que refuercen la autoridad de tu marca.

Así pues, ¿quieres comunicar las innovaciones científicas de tu empresa? Utiliza buenas infografías artísticas diseñadas a medida, realizadas por un infografista experto en comunicación.

Si crees que la infografía puede ayudarte a comunicarte con tus clientes, con tus pacientes, con otros científicos o con el público en general, he preparado una pequeña guía con los 10 tipos de infografía que comunican mejor la ciencia.

Puedes descargarla de forma totalmente gratuita en este enlace:

Guía gratuita

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